Después de unos meses poniéndome al día en temas de electrónica y robótica, que tenía bastante olvidados, creo que ya es hora de dar un paso adelante y ponerme manos a la obra con mi segundo microbot.

El primero de ellos fue el que llamé PAR-01 Codename Bumblebee (toma nombre friki), el cual me sirvió para lograr una matrícula de honor en una asignatura de diseño con microcontroladores en la universidad. Aunque he perdido todos los códigos fuente, documentación y esquemas de la parte electrónica todavía le conservo con cariño, aunque hay muchas decisiones que hoy en día no volvería a tomar.

PAR-01 Bumblebee
PAR-01 Bumblebee

Este segundo microbot tengo planeado que vaya un pasito más allá en cuanto a funcionalidades y diseño, buscando que éste sea más modular y reprogramable y no tan orientado a unas funcionalidades fijas como Bumblebee.

Para empezar quiero que el “cerebro” del robot sea una Fonera. Para quien no conozca estos cacharritos, se tratan de unos puntos de acceso Wifi de dimensiones reducidas que proporcionaba la compañía Fon a muy bajo coste (12 euros en su día). Ahora hay disponibles unos modelos más avanzados, aunque también cuestan más dinero.

La gracia de estos dispositivos es que incorporan una mini distribución GNU/Linux y un procesador de tipo MIPS a 170 Mhz al que se le puede sacar bastante rendimiento, aparte de su propia funcionalidad como dispositivo Wifi para transmitir información a modo de telemetría.

He visto a mucha gente que usaba los puertos GPIO que incorpora, pero ello conlleva el tener que soldar en su placa y tener solo unos pocos puntos de entrada/salida. Mi idea es aprovechar su puerto serie y desde él controlar a una placa que se encargue de toda la parte motora y sensitiva, dejando a la propia fonera prácticamente “virgen” en temas hardware.

Esto no solo es aplicable a la microbótica, sino que esta misma idea podría usarse para crear una plataforma domótica controlable a distancia que nos permitiera por ejemplo encender las luces remotamente (para confundir a posibles ladrones), programar la calefacción un tiempo antes de llegar a casa para encontrarla calentita, monitorizar de forma remota temperaturas, ver si alguien ha entrado en casa y mil cosas más.

Como mi anterior robot, éste debe tener un nombre propio, así que siguiendo la estela del original he decidido bautizarlo como PAR-02 Codename Jazz (no creo que sea difícil deducir de donde vienen los nombres ;).

Seguiré informando al respecto, pues el primer prototipo no tardará mucho en ser una realidad.