El tóner de mi impresora cada vez “clareaba” más, así que el sábado decidí que ya era hora de cambiarlo.

Desde que compré esta impresora (una Samsung ML-1610), hace cerca de cinco años, todavía no he comprado ni un solo cartucho, cada vez que he visto que se agotaba el tóner he rellenado el cartucho inicial, así que a continuación describiré los pasos que sigo por si alguien tiene la misma impresora (o una similar) y quiere ahorrarse el dineral que cuesta un cartucho nuevo.

Siento no poder poner fotos de todo el proceso, pero si bien lo fui fotografiando concienzudamente, la tarjeta SD de la cámara se corrompió y he perdido la mitad de las fotos que contenía… moraleja, usad tarjetas fabricadas por compañías de confianza.

Lo primero que hace falta es un bote de tóner compatible con nuestra impresora. Por eBay se pueden encontrar para todas las marcas, en mi caso busqué uno específico para mi modelo (en realidad el tóner es el mismo para todas las Samsung, pero varían los “extras” incluídos en el paquete) y compré dos botes (salían más baratos que uno solo y así tengo de repuesto) a la tienda CartridgeCo.

En el paquete me incluyó dos botellas llenas de tóner, un tapón con forma de embudo (algo muy útil para verter el tóner dentro del cartucho), dos fusibles (en el cartucho inicial no son necesarios, pero si se ha comprado algún cartucho de repuesto hay que cambiarlo, pues se funde cuando se agota el tóner), unos guantes de plástico y un folio de instrucciones.

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Antes de nada, es altamente recomendable hacer todo este proceso en un sitio ventilado (el tóner es tóxico) y que pueda mancharse (por ejemplo una pila en la terraza). Yo lo hice en mi habitación y, a pesar de tomar medidas, luego tuve que andar limpiándola. Por otro lado, también hay que tener cuidado si se usa una aspiradora para limpiarlo, pues en la mia por ejemplo se ve que los filtros que lleva tienen agujeros más grandes que el polvo del tóner y lo que aspiraba por un lado lo expulsaba por el otro (no me di cuenta hasta que fue tarde).

El primer paso sería extraer el cartucho de la impresora. Una vez fuera podríamos pasar a rellenarlo o bien limpiarlo primero, lo cual recomendaría si ya lleváramos varias recargas hechas sin limpiar (como fue mi caso).

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Limpieza del cartucho
Antes de nada, cabe resaltar que no debe tocarse el cilindro verde de ningún modo, especialmente con las manos desnudas (sin guantes). Si así sucediera habría que frotarlo suavemente con un paño limpio hasta que vuelva a quedar brillante, de lo contrario la “grasilla” en su superficie impediría la fijación del tóner en esa zona.

Con el cartucho extraído, primeramente habrá que retirar los dos tornillos inferiores. Una vez retirados se empujará suavemente la pieza que sujetaban hacia arriba hasta liberarla.

Con esta pieza fuera quedarán a la vista otros dos tornillos, estos deberán retirarse para dejar libre la hoja metálica que se extraerá hacia arriba, pero antes conviene tomar nota de la posición del muelle que incorpora (el pequeño alambre que se ve a la izquierda).

Una vez está el cartucho separado en estas tres piezas habrá que limpiarlas del tóner adherido a ellas. Para ello recomiendo usar un cepillo de dientes viejo con el que frotarlas suavemente así como sacudidas de las piezas para que salga fuera el tóner que tengan en su interior.

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En este proceso puede salir bastante tóner, así que habría que estar preparado para depositarlo en una bolsa de plástico.

Una vez limpias las piezas habrá que volver a montarlas en orden inverso al del desmontaje. Esta operación no tiene ninguna complicación, tan solo habrá que fijarse en dejar el muelle que lleva la hoja metálica en su posición inicial con ayuda de un destornillador pequeño.

Rellenado
Con el cartucho de frente nuestro, en la posición en que fue sacado de la impresora, habrá que fijarse en la cara derecha que será donde se rellenará. No obstante, si surgiera alguna duda, es la cara que tiene un tornillo en la posición central.

Con el cartucho en posición vertical y la cara que nos interesa hacia arriba, se extraerán los dos tornillos y se hará palanca con un cuchillo, destornillador o similar para extraer la pieza que sujetan los tornillos.

Una vez hecho esto quedará a la vista el tapón del cartucho que deberá extraerse igualmente haciendo palanca (con cuidado de no deformarlo demasiado) y ya tendremos a la vista la cavidad del tóner.

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Verteremos el tóner despacio usando un embudo (se podría hacer uno de papel en caso de no tener uno a mano) hasta rellenarlo por completo (dejando espacio para el tapón). Antes de volver a poner el tapón, si se deformó el borde al sacarlo, se aplanará el borde irregular usando un alicate plano o algo similar.

Limpiamos los posibles restos de tóner que pudieran haber en esta zona y volvemos a poner la tapa atornillando de nuevo sus tornillos.

Seguramente sobrara tóner en la botella, así que lo guardamos para la próxima vez.

Cambio del fusible
Si el cartucho llevara un fusible (como digo el mio no lo lleva, éste se situaría en la parte inferior derecha) habría que extraerlo y reemplazarlo por el nuevo.

Consideraciones finales
Con esto ya tendríamos el cartucho lleno de nuevo y listo para usar por una sexta/octava parte del coste del original.

Es de suponer que los componentes físicos del cartucho también sufren un desgaste por el uso, así que esta operación de rellenado no es infinita, habrá que comprar un recambio (desconozco si los “no originales” podrán ser recargados) cuando veamos que una vez recargado no imprime de nuevo correctamente.